Los Gatos y los dulces

La familia de los felinos no es capaz de detectar el sabor dulce de los alimentos debido a una mutación genética que inutiliza los detectores del azúcar en las papilas gustativas. Este informe fue publicado por un grupo de científicos estadounidenses en la revista Public Library of Science Genetics.

Quien tenga un gato en su casa podrá constatar la indiferencia que el gato presenta ante los dulces, aunque hay que destacar un hecho importante, si el dulce tiene algún tipo de grasa, el gato no estará tan indiferente, pero no es el azúcar lo que lo motiva sino las grasas que ese dulce presenta.

El estudio se basó en recoger muestras del ácido desoxirribonucleico (ADN) de seis gatos para analizar la secuencia en los dos genes que regulan el receptor dulce en las papilas gustativas, estos receptores están formados por dos proteínas que se combinan en la superficie de la célula y que cuando detectan la presencia de azúcar, mandan una señal nerviosa al cerebro. Parece que los científicos hallaron en uno de los genes la carencia de unos nucleótidos esenciales para que una de las dos proteínas que conforman el receptor pueda desarrollar su función de la detección del azúcar. Al faltar este componente, el receptor no puede actuar ante la presencia del azúcar.

Esta situación se repite en todos los felinos, los científicos creen que la mutación de este gen se dio en un antepasado común de todos los felinos.